Sábado, 2 de Enero de 2010

Xacobeo 2010: el Camino de Santiago

Guía turística de Santiago de Compostela

A las 5 de la tarde del pasado 31 de diciembre Monseñor Julián Barrio, Arzobispo de Santiago, inauguraba oficialmente, con la apertura de la Puerta Santa de la Catedral de Santiago de Compostela, el Año Santo Xacobeo 2010.

Este Año Santo se celebra desde que el Papa Calixto II ordenase en el año 1122, privilegio jubilar cuando el día 25 de julio (Festividad de Santiago) coincidiese en domingo, otorgando la iglesia indulgencia plenaria de las penas por pecados a aquellos peregrinos que acudiesen a venerar la tumba del Apóstol Santiago. Después de este año 2010 pasarán 11 años hasta el próximo Año Santo Xacobeo, que se celebrará en 2021.

El Camino de Santiago llega desde numerosos puntos de la geografía española, siendo el Camino Francés el más conocido y transitado para llegar a Compostela, honrar al Santo Apóstol y terminar la peregrinación en Finisterre (Costa da Morte).

En el pasado Año Jubilar 2004 se recibieron un total de 6 millones de visitantes y este año se espera que acudan un total de 10 millones de peregrinos, lo que supone todo un reto además de una importante repercusión en la economía de Galicia, llegando a aumentar en un 0´2% su PIB.

En esta ruta, la más antigua y concurrida del mundo, se dan cita millones de personas que, por diversos motivos, se aventuran a realizar el camino compartiendo experiencias y vivencias diarias para recibir finalmente de manos de la Oficina de Acogida del Peregrino la “Compostela” ó acreditación oficial de haber realizado, al menos, los 100 km finales de la ruta. En todo caso, es una aventura enriquecedora, estimulante e inolvidable para el espíritu donde quizá se hace realidad la frase de Machado: “Caminante no hay Camino, se hace camino al andar”.

Peregrinos: el Señor Santiago y Galicia, tierra hospitalaria, os esperan.

Sábado, 21 de Noviembre de 2009

Lenta recuperación del sector a partir de 2011

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Según el último informe emitido por la O.M.T. (Organización Mundial del Turismo), el sector turístico, con gran peso en nuestra economía en recesión, está sufriendo de lo lindo.

Es el peor periodo para el turismo a nivel mundial de las últimas décadas. Los altos niveles de paro, unidos a la desconfianza e inseguridad creada por la situación económica, hacen que el consumidor acabe por cambiar sus hábitos y, en el peor de los casos, prescinda de sus vacaciones anuales. Por lo menos como se concebían hasta hace poco más de 1 año.

A pesar de que se ha ralentizado la caída de turistas, seguimos en negativo. De hecho, cerraremos 2009 con un descenso en torno al 10% aunque parece que hemos tocado fondo. Ahora lo peor será remontar el vuelo hasta recuperar las cotas anteriores a la crisis.

Según se indica en dicho informe, el próximo 2010 será un año de transición para iniciar después la lenta recuperación de las viejas costumbres ligadas al ocio. En todo caso, no se alcanzarán resultados satisfactorios hasta 2013.

España no iba a ser menos. Quizá sea de las que más acusan esta caída como 3º destino turístico mundial, con gran afluencia de norteamericanos, británicos y alemanes, que están entre las economías que más han acusado la crisis.

Como ya habíamos comentado tiempo atrás, las costumbres de los turistas han cambiado tanto que no nos queda otra que concienciarnos de que aunque no sean malas, serán distintas a lo que conocíamos antes del crack. Se han popularizado las escapadas en fines de semana, los destinos a precios de mochila, nuestro entorno turístico más cercano por lo general olvidado…

Hagámonos a la idea y trabajemos para adaptarnos a esta nueva situación, echándole imaginación para crear nuevos productos y formas de presentación.

En nuestro país, el descenso del paro será el factor clave para el despegue económico que, unido al despegue de la economía alemana, podrá aliviar nuestro sufrimiento favoreciendo la recuperación del que hasta hace poco era su tradicional destino de vacaciones por excelencia: la Costa del Sol y Mallorca.

Es difícil prever cómo serán los años venideros. La situación económica inestable no deja lugar a dudas: la incertidumbre será el denominador común.

Y ahora a pensar, que la crisis es lo bueno que tiene, nos puede sacar del estancamiento de ideas y modelos de negocio agotados. ¿Alguna propuesta?

Fotografía: Evelien De Bruyne

Sábado, 17 de Octubre de 2009

Ya estamos en Facebook

Reservia.es, nuestro espacio en Facebook

Recientemente hemos reforzado la presencia en Internet estrenando nuestro espacio en la red social Facebook. Este lanzamiento ha sido “apadrinado” por más de 50 admiradores que, sumados a los más de 200 seguidores de Twitter, forman el equipo que nos ayudará a mejorar, día a día, para dar mayor relevancia a Reservia en la Red.

En nuestro espacio social hemos publicado:

  •   Nuevos alojamientos: con las últimas incorporaciones al buscador de Reservia.
  •   Guías Turísticas: nuevas guías turísticas de los pueblos de España.
  •   La otra guía: fotografías que no encontrarás en nuestra guía turística.
  •   Enlaces de interés: lo más destacado, colaboradores, etc.
  •   Foros: cuéntanos tus experiencias y recomendaciones de viaje.
  •   Y más novedades que os iremos presentando poco a poco.

Agradecemos a todos vuestro apoyo incondicional y, si todavía no eres un admirador, esperamos contar pronto con tu presencia.

Esperamos que os guste.

Viernes, 11 de Septiembre de 2009

El sector hotelero español salva la temporada

Cañas y tapas

A falta de unos días para el cierre de la temporada estival el próximo 15 de septiembre, todo parece indicar que este verano lo hemos salvado in extremis gracias a las reservas de última hora de los turistas nacionales que, lejos de salir al extranjero, han optado por disfrutar de nuestra geografía.

Según datos de la patronal, cerraremos con una ocupación media estimada de poco más del 75% en la mayoría del territorio. Los más optimistas ven en estas cifras la incidencia del aumento del número de plazas hoteleras, que ha crecido por encima del número de turistas en los últimos años, de modo que aunque aumenten las visitas, la ocupación siempre será menor. Estos datos contrastan además con la bajada del número de turistas extranjeros en un 6% en destinos como Cataluña, Baleares y Canarias, más acostumbrados a su presencia. Sin embargo, en comunidades como Galicia, Asturias ó Andalucía se ha amortiguado esta tendencia nutriéndose de los “nacionales”.

En cifras, el sector ha dejado de ingresar una media del 6% en relación al mismo periodo del año anterior, aunque fuentes del mismo, achacan esta bajada a un ajuste de los precios casi generalizado que oscila entre el 5´6% de la Comunidad Valenciana y el 8´8% de Cataluña según datos del INE (Instituto Nacional de Estadística). Ajustes necesarios dada la coyuntura económica actual que, por otra parte, no tendrían que estar reñidos con un servicio de calidad que hasta la fecha y en numerosos casos, estaba sobrevalorado.

Con la crisis parece que nadie está a salvo. El turista ha cambiado sus costumbres y ahora reserva sólo con unos pocos días de antelación frente a los meses que antes, como precaución, se tomaba para asegurar el destino de sus vacaciones anuales. Reduce gastos en la medida de lo posible sacrificando incluso la comodidad de otras campañas estivales, ya no paga por servicios complementarios ó superfluos, las estancias son menores y la cañita” a todas horas se ha sustituido por el paseo con la familia o los amigos.

La crisis ha obligado al sector a plantear un reajuste de precios. El tradicional “agosto” de la mayoría de nuestros destinos nacionales tendrá que adaptarse a los nuevos tiempos si no quiere perder la cuota de mercado frente a nuevos destinos emergentes en Europa y América.

A pesar de la riqueza natural y cultural, España debe reestructurar su oferta para hacerla más competitiva si no quiere ver cómo le arrebatan su más preciado tesoro: el turista. Los datos son más que preocupantes en este sector, con fuerte contribución al PIB de la economía, que está sufriendo una bajada alarmante en sus márgenes de contribución (5´7%).

Y ahora… la temporada baja con sus tradicionales “puentes” que además, este año, son más cortos que nunca.

Sábado, 11 de Julio de 2009

Turismo rural: ¿Se agota el modelo de negocio?

Turismo rural: negocio a la baja

Recientemente se ha publicado un buen artículo en el suplemento Mercado del diario EL MUNDO titulado “Las casas rurales comienzan a perder su encanto”, en el que Maribel Rodrigo trataba de modo general la situación del turismo rural en España.

En este monográfico se resume la actual tendencia a la baja del sector, aunque sin profundizar sobre aspectos muy a tener en cuenta a la hora de mejorar tanto la situación del empresario rural como la del sector en general.

Está claro: la oferta del turismo rural en España es excesiva (12.800 casas) y resulta alarmante. ¿Ha tenido que llegar la crisis para darnos cuenta? Quizá sí, pero se veía venir. Ahora toca reestructuración obligada, como ha obligado la crisis a otros sectores. La selección natural obligará a ajustes, duros en muchos casos y a cierres de establecimientos en el peor de ellos. La preocupación surge cuando el número de casas rurales aumenta sin control y su ocupación baja (entre un 20% y un 30%) sin aparente motivo.

El aumento de nuevas casas del 10% en el último año y la bajada de la demanda de un 11´3% ha hecho saltar todas las alarmas. El sector del turismo rural ha crecido sin control, a base de subvenciones y protegido por las 17 políticas (una por cada comunidad autónoma) que, originariamente, crearon esta modalidad para luchar contra la despoblación y complementar la economía del medio rural. Sirva como muestra la política turística de la C.A. de Galicia del anterior gobierno bipartito que retiraba sine die las ayudas al sector por considerarlo saturado. Ahora, el gobierno en funciones, las ha restituido nuevamente. ¿Lo tienen claro? Sin una política turística consensuada a nivel nacional, mal vamos.

Hagamos un resumen de algunos factores a tener en cuenta a la hora de analizar si estamos en la dirección correcta:
-    Falta de rigor a la hora de evaluar las posibilidades de una determinada zona. No se plantea la realización de un estudio de mercado para diseñar la oferta turística ni se tienen en cuenta sus variables: situación geográfica más o menos atractiva, dotación de servicios básicos, comunicaciones por carretera, recursos turísticos…
-    Baja formación en general de los empresarios del sector en materia de gestión, marketing y publicidad.
-    Derivado del punto anterior, en muchos casos se fija primero el precio del alojamiento sin tener en cuenta su situación, características, atractivos, servicios, etc. Es necesario conocer antes el umbral de rentabilidad de nuestro negocio (ocupación mínima anual) para evaluar entonces el riesgo de la actividad que queremos iniciar.
-    No existe un modelo de certificación de calidad obligatorio para el sector. Existen decenas de casos de casas oficiales que no cumplen la ley al 100% y otras que no están a la altura del precio que cobran por sus servicios. De momento, los mejores inspectores siguen siendo los clientes.
-    La clasificación de los alojamientos no es homogénea. El cliente se pierde y no sabe qué certificación es la más creíble. Como dato tengamos en cuenta que tan sólo el 10% de los extranjeros utiliza este tipo de alojamientos.
-    CONSECUENCIA: Bajada de un 30% de la ocupación en 2008.

Suscita controversia la afirmación en este artículo de que el sector acusa un “intrusismo voraz”. Aquí tenemos que recapacitar porque parece que este es el mal de todos los males ó quizá una excusa a la falta de rigor que debiera tener el sector. Hay que conocer el sector y sus orígenes para analizar este punto con el rigor que se merece. Antes de haberse creado la primera casa de turismo rural como tal, es necesario saber que era práctica común el alquiler de casas de campo sometido a la L.A.U. (Ley de Arrendamientos Urbanos) todavía en vigor desde su aprobación. No podemos estar de acuerdo con aquellos que claman al cielo tildando de “intrusismo” a una práctica anterior al boom del turismo rural tal y como se conoce hoy en día. Por favor, revisemos la ley y llamémosle a cada cosa por su nombre.

Y es que parece que turísticamente hablando todo gira en torno al turismo rural y sector hoteles en este país. No, la competencia en este caso sí es voraz por la existencia además, de otras modalidades de alojamientos perfectamente legales (Viviendas vacacionales, casas y apartamentos de alquiler…) y sin contar con variantes cada vez más de moda como la multipropiedad ó el intercambio. Parece que hay negocio para todos, aunque se llevarán el gato al agua aquellos alojamientos que se preocupen de adecuar su oferta, bien estudiada, a la nueva situación de regulación del mercado tal y como ha ocurrido con otros sectores.

Los empresarios rurales tendrían que tenerlo claro: inversión no sólo es la reforma de un inmueble, dotarlo de las instalaciones adecuadas, servicios,… Todo, que pueden suponer unos cientos de miles de euros, es percibido como inversión frente a poco más de 500 euros anuales de media para promocionar nuestro negocio en la Red y que acaban por ser considerados como gasto. Además se esperan buenos resultados en unos pocos meses cuando el retorno de la inversión publicitaria, los frutos de nuestra publicidad, siempre necesita un tiempo mínimo para que resulte satisfactorio.

Sin promoción… pueden pasar años antes de hacer rentable nuestro negocio.